El Monasterio de Uclés se llena de emoción y arte con una nueva edición de Lux in Tenebris

El Monasterio de Uclés ha celebrado los días 4 y 5 de abril de 2026 una nueva edición de Lux in Tenebris, el festival de tradición y vanguardia que, un año más, ha convertido la noche de Sábado Santo en una experiencia artística y espiritual única.

Bajo el concepto “Confluencias”, el festival ofreció un recorrido sensorial que conectó tradiciones vocales, lenguajes contemporáneos y momentos de encuentro colectivo, en el que el propio monasterio se transformó en un espacio vivo donde la arquitectura, la música y el silencio dialogaron de forma excepcional.

La velada comenzó con la actuación de Capella de Ministrers, dirigida por Carles Magraner, cuya interpretación de las Super Lamentaciones de Cristóbal de Morales envolvió el espacio en una atmósfera de profunda espiritualidad, recuperando la riqueza sonora de la polifonía renacentista.

El público continuó el recorrido con un emocionante diálogo entre tradiciones vocales de la mano de Paloma Gutiérrez del Arroyo y Christos Kanellos Malamas, que lograron conectar el canto llano medieval hispano con la tradición bizantina en una experiencia de gran belleza y sensibilidad.

De forma simultánea, el monasterio acogió propuestas de creación contemporánea que aportaron una nueva dimensión a la experiencia. En la sacristía, la artista japonesa Hatis Noit ofreció una intervención íntima y envolvente, mientras que en el refectorio Félicia Atkinson y Christina Vantzou presentaron una propuesta electroacústica que sumergió al público en un paisaje sonoro delicado y evocador.

La experiencia se completó con momentos de convivencia como la cena comunitaria inspirada en las celebraciones de Pascua, reforzando el carácter compartido y emocional del recorrido.

Asimismo, la jornada comenzó con una charla-coloquio sobre las Super Lamentaciones de Cristóbal de Morales, que permitió a los asistentes profundizar en el contexto histórico y musical de la obra, enriqueciendo la experiencia posterior.

El cierre de la noche llegó con la sesión de Filippo Scorcucchi, cuya propuesta sonora acompañó a los asistentes en el tramo final del recorrido, prolongando la experiencia hasta la madrugada en una atmósfera envolvente y cuidadosamente construida.

Una vez más, Lux in Tenebris ha demostrado ser una de las propuestas culturales más singulares de la Semana Santa, combinando patrimonio, música y creación contemporánea en un entorno incomparable. El resultado ha sido una experiencia profundamente emocionante, que ha dejado una huella especial en todos los asistentes.